Que la espera no borre nuestra ilusión

Esta semana se debía celebrar la Primera Comunión de nuestros alumnos, sacramento que con tanta ilusión se llevan preparando estos meses atrás. En el colegio estábamos expectantes, impacientes, aprendiendo oraciones y canciones, pero la situación actual que vive nuestro país nos ha cambiado los planes.

Como siempre se dice a los niños, hay que buscar lo positivo. Entendemos la inquietud de muchos padres y los inconvenientes que puedan surgir, pero una comunión en octubre es tan emotiva como en mayo. Lo importante es que los alumnos estén preparados para ese acontecimiento, una fecha que recordarán siempre.

A todos nos da pena que los chicos lleven todo el curso preparándose y que ahora tengan que esperar, pero estos meses servirán para que la ilusión sea todavía mayor. Esperamos que en septiembre se retomen las clases de catequesis y llegue la normalidad, y en octubre podamos celebrar con alegría este día especial en sus vidas, en las de sus familias y en las de todos los que formamos nuestro colegio.

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