Carta de una profesora de SEK-Santa Isabel para sus alumnos

Dicen que la distancia no es el olvido. En el confinamiento al que nos vemos sometidos estos días, la vida sigue. De nuestra parte está apreciar los buenos momentos que nos regala. Cumplir años y que nuestro compañero nos felicite, hacer una receta en familia, que venga la abuela a vivir con nosotros… Hay muchas buenas noticias y compartirlas nos alegran la vida.

Estar lejos físicamente no implica que no nos acordemos de nuestros familiares, de nuestros compañeros, de nuestros amigos. No, la distancia no es el olvido. Quizás, cuando nos veamos de nuevo, cuando podamos abrazarnos o simplemente mirarnos a los ojos sin una cámara por en medio, nos demos cuenta de que sólo fue ayer cuando pasamos nuestro último rato juntos y digamos aquello de “como decíamos ayer…”.

Salimos a las 20:00 h. a aplaudir a los sanitarios, policías, empleados de limpieza… Yo creo que esos aplausos también son para nosotros, para los que nos esforzamos y nos quedamos en casa, para los que hacemos de cada pequeño momento lo máximo de estos días, para los que no olvidamos a los demás, para todos nosotros.

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